Oviedo – Cabo Peñas – Santillana del Mar
Una mañanita sin coger el coche, descansar del día anterior nos vino muy bien, y aprovechamos el parón para visitar la ciudad de Oviedo. Esa tarde después de comer nos pondríamos de nuevo en ruta para dirigirnos a nuestra nueva base de operaciones : Bilbao.
Así que salimos de la habitación 206 en el Hotel Libretto y dejamos las maletas allí hasta el mediodía.
La verdad es que me encantó el hotel, lo recomiendo porque es muy bonito y el personal del hotel fue muy amable. Buena relación calidad/precio.
Frente al Hotel había un gran parque, el Campo de San Francisco, la verdad es que lo tienen bien cuidado, da gusto ver tanto verde y no me extraña que esté así porque me da que llueve mucho en Oviedo.


En ese parque nos encontramos con una pintada que nos hizo gracia….
Hasta la hora de comer estuvimos paseando por la ciudad que está plagada de estatuas de bronce por todas partes, CP creo que inmortalizó todas con las que nos encontramos, asi que poner todas las que vimos sería un torro, pero si voy a recopilar unas cuantas para tener el recuerdo.

Y llegamos hasta la Catedral de Oviedo donde está una estatua de “La Regenta”, típica estampa que todo el mundo quiere fotografiar y que después de varios intentos logré sin nadie apoyado en el hombro de la buena señora o cogido de su brazo.

En la foto anterior estoy poco sociable con la buena moza porque me había quemado el brazo al apoyarme en ella, así que mejor guardar las distancias jeejeeje… ;P .

Cuando nos cansamos de patear la ciudad decidimos ir a comer a la Calle Gascona. Ya la conocíamos de antes porque Javi el hermano de CP nos había recomendado la zona para buscar restaurantes, de hecho las noches anteriores ya fuimos a cenar por allí.
Tomamos el menú del día de “La Pumarada” y los dos por unos 21€ comimos muy bien. A destacar la fabada que se pidió CP (ésta era mucho mejor que la de Potes) y de nuevo los filetitos con cabrales (os lo dije que íbamos repitiendo plato, total! luego ya no lo vamos a volver a comer en años)
Después de comer decidimos acercarnos a ver la iglesia de Santa María del Naranco, pasando antes por el hotel y recogiendo las maletas. En ese momento nos poníamos de nuevo en ruta para llegar hasta Bilbao. Por el camino nos encontramos a Woody Allen

Me gusta cuando puedes ver sitios que estás harto de ver en los libros de historia del Arte. Es un pequeño placer personal poder estar allí y poder verlos con tus propios ojos. Por eso me gusta tanto viajar, porque puedo cumplir siempre pequeños sueños.
De allí marchamos hacia el Cabo de Peñas, decían que las vistas eran impresionantes, y la verdad es que así era… el mar Cantábrico se ve espectacular al igual que toda la costa.
Tras disfrutar del aire del mar nos pusimos en marcha e hicimos una parada en Santillana del Mar , la villa de las tres mentiras porque no es santa, ni llana, ni tiene mar (eso me lo aprendí el año que fui a visitar Cantabria con mi familia allá por los noventa). Es un pueblo medieval muy bonito, lástima que esté ya explotado al máximo a nivel turístico y que pierda parte de su encanto al estar siempre lleno de gente. Aún así a destacar la Colegiata y sus calles con balcones llenos de geranios.
Como podéis ver en esta última foto se nos hizo prácticamente de noche en ese pueblo y aún quedaba un trecho hasta llegar a Bilbao. Cuando por fin llegamos a destino y quisimos buscar algún sitio para cenar eran casi las once y media de la noche y al ser entre semana no había nada abierto por ahí. Preguntamos en la recepción del Hotel NH y los recepcionistas nos hablaron de una sala de ocio que tenía la cafetería abierta hasta por lo menos las dos de la mañana.
Y cuando fuimos a buscar el sitio en cuestión tras dejar las maletas en la habitación nos dimos cuenta que la “Sala de Ocio” en realidad era un Bingo.
Ninguno de los dos habíamos entrado en nuesta vida a un Bingo y estabamos tronchados de la risa por lo surrealista de la situación. Al entrar tienes que dar tu DNI para que se tomen nota y nada pa’dentro. La verdad es que era la mar de molón el sitio y tenían Hamburguesas y sandwiches variados para cenar. Y no es coña pero tomamos unas Hamburguesas que estaban buenísimas, todo eso entre muchas risas…
Y otro día mas que llegamos a la cama entusiasmados por seguir con el viaje. Ya estábamos en la tierra de los pintxos!!!
Gijón
Retomemos el viaje….
El 7 de Agosto lo dedicamos a visitar Gijón y a aprovechar el viaje para visitar a mi amigo Gabriel.
Por la mañana desayunamos en el bar Munich unos sandwiches y zumitos buenísimos y con eso nos pusimos las pilas para ir a por el coche antes de que terminara el ticket de la ORA y rumbo a Gijón.
Fuimos a recoger a Gabriel a la puerta de su casa y gracias a él tuvimos un guía turístico estupendo que nos enseñó varios lugares de la ciudad. Lo cierto es que fue un gran descubrimiento la Universidad Laboral, un lugar arquitectónicamente muy interesante. Un lugar construido en la época franquista sino recuerdo mal y convertido ahora en un centro cultural.
Mientras que conversabamos y nos poníamos al día de nuestras cosas fuimos paseando y descubriendo el lugar….
Una vez vista la Universidad Laboral aprovechamos que estábamos en la parte alta de la ciudad para ver una bella panorámica de la costa de Gijón desde el mirador de Santa Catalina.
Con Gabriel volvimos a la ciudad tras visitar las nuevas instalaciones de su taller de Chapa. Qué bien que con los años haya podido progresar y darlo todo por su sueño e ilusión , por su trabajo. Talleres Primarso, el mejor taller de Chapa y Pintura de todo Gijón y no me equivoco al decirlo porque quien lo lleva es un gran profesional y gran persona. Además tiene un arte restaurando coches y cosas antiguas que no se puede aguantar!!
Gabriel nos regaló unos vasos de sidra que por supuesto estrenaremos como le prometimos cuando empecemos a vivir juntos. Ese brindis será en honor a muchas cosas, sobre todo por las cosas buenas que uno tiene en la vida: Amor, familia y buenos amigos.
Ya en Gijón buscamos un lugar donde comer y probar cosas típicas asturianas y por supuesto tomar sidra. Me gusta a mi ese rollo de que te escancien la sidra y tapear a base de cosas tan ricas como toda clase de quesos, cecina, calamares, patatas con queso de cabrales…
Y como ese día fue el día de los encuentros, por la tarde quedamos para tomar café con Erica y Sergio, amigos de CP que también estaban de vacaciones como nosotros cerca de allí.
Así que nos dimos un paseo para visitar la ciudad con nuestro granizado de limón fresquito… para llegar hasta el monumento de Chillida: Elogio al Horizonte.
De Gijón y ya pensando en el regreso a nuestra base de operaciones Oviedo, paramos en Luanco. Es un pueblo de costa bonito, sobre todo me llamaron la atención algunas de sus casas pintadas de colores y con una arquitectura peculiar.
El día empezó a ponerse regular (empezaba a llover) con lo que decidimos que ya habían terminado las excursiones por ese día.
Así que regresamos a Oviedo, descansamos en el Hotel un poquito y nos fuimos a buscar un sitio en la calle Gascona para cenar. Y nos dimos un pequeño placer, del que CP aún se acuerda… Una carne de Buey a la piedra (que barata no era…) que estaba de muerte y una buena jarrita de sidra (por nuestras tierras eso de pedir jarras de sidra no lo vamos a ver en la vida).
En “La Pumarada” tomamos estas cosas tan ricas!!!

Esa noche volvimos a la cama con la tripa llena y el corazón contento por un día con tantas cosas y emociones buenas.
Salamanca-León-Oviedo
La mañana siguiente sobrevivimos milagrosamente a ese cabecero tétrico con el que dormimos
y tras desayunar en el hotel que si tenía un buffet libre incluido con el precio de la habitación, nos dispusimos a conocer Salamanca.
La verdad es que la mañana amaneció ventosa y la temperatura era muy buena, se notaba que estábamos en otras latitudes. Comenzamos por la Catedral de Salamanca, que era el primer edificio relevante con el que nos encontramos al entrar a la ciudad monocromática. El casco antiguo tiene una imagen muy bien cuidada y la tipografía de los carteles de las tiendas incluso imitan los de los vítores que cubren las paredes de la Catedral y otros edificios ilustres.
La Catedral de Salamanca es una maravilla arquitectónica tanto su interior como su exterior. Se nota donde había pasta. Lo que mas me gustó de su interior es lo grandiosa que es, esas columnas con su decoración en azul y esos gigantescos arcos góticos.
Por fuera son espectaculares sus dos entradas, tanto la nueva como la vieja… ¿y cual es la nueva y cual es la vieja?… pues los niños viajeros no lo sabíamos y aquí viene la primera anécdota del viaje: Where is “el astronauta”?
En nuestra maravillosa guía decía que era curioso encontrar un astronauta en la fachada nueva de la catedral… y ahí nos veis a CP y a mi unos 5 o 10 minutos mirando la pared. Y vueltas y vueltas.. y bichos y bichos que veíamos esculpidos (hay mucho animalico y bicho raro decorando los arcos de la entrada)… pero no había ni rastro del astronauta. Tanta pena se ve que di, que la gitana que estaba pidiendo en la puerta de la iglesia y que estaba recogiendo ya el chiringuito (se ve que ya no había mas misas hasta por la tarde y no se preveía la entrada de mas “clientes”) tuvo compasión o vio oportunidad de negocio y me dijo: “Ven conmigo que te enseño donde está el astronauta”. Y cuando la vi ir hacia la otra puerta me empezó a dar la risa porque vi que estábamos en la puerta equivocada, así que llamé a CP para que viniera conmigo y la gitana por fin nos mostró el astronauta y como bonus track: el diablo que come un cucurucho de helado y el conejo de la suerte que debíamos tocar. Jejeje… en cuanto terminó la explicación me soltó lo que llevaba repitiendo como un mantra a la puerta de la iglesia: “Señora, tengo hijos que alimentar…” y extendió su mano. Le di un euro jeje… se lo tenía ganado a costa de otra turista lerda que no encuentra el astronauta.
Tras la primera búsqueda del “tesoro” en Salamanca (la siguiente sería la ranita), decidimos callejear un poco por alrededor de la Catedral y
llegamos hasta el Huerto de Calixto y Melibea (que me suenan de mis años de instituto y las clases de literatura, con La Celestina).

Buscábamos el museo de Art Noveau y Art Decó (La Casa Lis) por recomendación de un amigo de CP y la verdad es que valió la pena la visita. Dentro no dejan hacer fotos, una lástima porque el interior del museo es precioso y tiene unas vidrieras chulísimas. Esta es la página web del sitio donde podeis echar un vistazo.

Nos tomamos unos refresquitos allí en la cafetería del museo para disfrutar un rato de ese mirador precioso lleno de vidrieras de colores. La exposición de esculturas y objetos de Art Decó está curiosa.. sobretodo las muñecas bicéfalas me han dejado marcada jajaja…
A la hora de comer fuimos buscando un sitio con menú, donde no nos tangaran como la otra vez y en el “Restaurante El Ave” casi lo conseguimos, a excepción que no leímos la letra pequeña y los refrescos y la clara no entraban en el menú y nos cascaron un extra que no esperábamos (de esa también aprendimos). La comida no estuvo mal, a excepción de mi pelea particular con una avispa que a pesar del viento que hacía esa mañana se empeñaba en comer del plato de CP y merodearnos. Menos mal que estaba mi niño para espantarla y aguantar mis miedos.
Tras la comida proseguimos el paseo por Salamanca visitando: La casa de las Conchas ( la biblioteca pública ), La Universidad de Salamanca, La plaza mayor y la Torre del Aire. Estos son mas menos los sitios típicos que visitar.
Para encontrar la ranita en la fachada de la universidad no tuvimos tantos problemas, porque en alguna camiseta de alguna tienda había visto alguna calavera por ahí… y solo había que encontrar las calaveras. Eso sí, buena vista hay que tener porque es muy chiquitica la pobre
Pero CP y su zoom nos permitieron verla con un poco mas de detalle.
Sobre media tarde nos pusimos en marcha hacia nuestro destino, Oviedo. Pero antes haríamos una parada en León para descansar un ratito y visitar brevemente la ciudad. La verdad es que es un lugar en el que vale la pena parar nada mas por disfrutar de la bellísima Catedral de León. No tenemos fotos del interior porque no permitían fotografiar, pero ahí están las vidrieras mas hermosas que han visto mis ojos.
Pero antes de llegar a la Catedral nos encontramos con este edificio que nos dejó fascinados y enseguida fuimos a mirar en la guía que era…. y por supuesto es una obra de mi admirado Gaudí : La Casa Botines
Tras estirar las patitas un rato mas, dando un paseo y tomar un refresco (con una tapa gratis de queso que me supo a gloria),buscamos el coche que habíamos dejado en un parking público y nos pusimos en marcha hacia Oviedo.
Aquí fue cuando la climatología tomó protagonismo y se me acabó lo de ir maravillada con el paisaje cuando atravesamos el Tunel del Negrón y el día tan estupendo que había cuando entramos en él, se convirtió en una lluvia y niebla densas. Aunque Javi nos había avisado sobre que cruzar hasta Asturias era cambiar a un micro clima distinto, hasta que no lo ví no lo creí. Tendrían que haberme hecho una foto en ese momento, lo estaba flipando, ese cambio tan radical.
Al final menos mal que sólo quedó en lluvia y no demasiado fuerte, y llegamos al Hotel Libretto en Oviedo sobre las 23:30 de la noche, algo cansados por ese último tramo. Esa noche decidimos buscar un sitio rápido para ir a cenar (Pizzería La Competencia, en la calle Gascona) a pesar de las amables (y excesivas) explicaciones de la recepcionista del hotel que se empeñó en contarnos la vida y milagros de Oviedo y las tripas nos devoraban por dentro jejejee….
Esas pizzas nos sentaron de cine y volvimos al hotel, porque llovía y no hacía noche para paseos (hacía también algo de frescoreta). La ducha y la cama gigantesca nos sentaron de cine para comenzar con energía el día siguiente, nos esperaba Gijón y varios reencuentros.
Mérida-Trujillo-Salamanca
El jueves 4 de Agosto tomé un avión que me llevó a Sevilla como en otras ocasiones, pero esta vez era para iniciar nuestras vacaciones de verano, para comenzar nuestra Ruta Norte.
Así que la mañana del 5 de Agosto a eso de las 10 de la mañana metimos nuestro equipaje en el coche y nos pusimos en ruta. Nuestro objetivo final de ese día era la ciudad de Salamanca, etapa intermedia hasta llegar a las ciudades de la cornisa cantábrica.
Aprovechando que subíamos y que desde ese momento nos poníamos el disfraz de turistas pues decidimos parar en la ciudad de Mérida. Teníamos dudas sobre si acercarnos a Cáceres, pero como ninguno de los dos había estado en Mérida fue seleccionada como la elegida.
Al llegar a Mérida no fue demasiado complicado encontrar un parking público donde dejar el coche y que no quedaba excesivamente lejos del complejo donde se encuentra el Anfiteatro y el Teatro Romano.
Esta ciudad seguro que alguna cosita más tiene para visitar, pero nosotros teníamos que ir a piñón fijo y nos fuimos a ver el nº1 de los reclamos
turísticos de Mérida. La verdad es que si vale la pena entrar a verlos, por algo son patrimonio mundial de la humanidad. Este fue el primer sitio donde recordé mi época de estudiante y los descuentos en las entradas a museos y lugares turísticos. Uno de los dos aun conservaba ese privilegio (aunque con algo de trampa) por haber sido estudiante de doctorado
Hacía un sol espléndido esa mañana y fue el primer sitio donde empecé a tomar colorcito, no nos podemos quejar con el tiempo, que tan solo dos días nos fastidió un poquito.
En el recinto entre unas cosas y otras puedes estar perfectamente entre una hora y media y dos horas para verlo bien. Lo fascinante es que después de miles de años siga usándose para lo mismo, que siga el teatro vivo entre esas piedras milenarias. A la salida del recinto hay una zona muy bonita de los jardines donde han puesto una zona “zen” y también tienes lo típico para hacerte la foto en el centro de atención al visitante (no perdimos oportunidad de hacer el ganso).
De allí buscamos otro sitio donde comer y que luego pensábamos visitar por la tarde, Trujillo. Trujillo la verdad es que es espectacular y está lleno de rincones muy lindos. A la entrada del pueblo, tuvimos mucha potra para encontrar aparcamiento y sobre las tres del mediodía buscamos un sitio donde comer. El Restaurante León fue el elegido por tener un menú bastante apetecible para nuestras hambrientas tripas y el cual estaba sobre unos 16€. Nos pusimos finos (muy recomendable, la camarera era muy graciosa) , menos mal que luego lo quemamos subiendo cuestas y pateando Trujillo durante varias horas.
La plaza que tiene Trujillo es enorme y es que se nota que fue la capital de Extremadura en su época. Allí nos hartamos los dos a hacer fotos y panoramas, a disfrutar de la fotografía!!.
El edificio que se e al fondo es el Palacio de la Conquista. El balcón de la esquina llegó a salir en las monedas de 50 pesetas. 
Es curioso que esta plaza no tiene palomas como otros pueblos, aquí son mas heavys y tienen una buena bandada de cuervos que justo descansaban en los tejados del palacio.
Paseando por las calles de Trujillo en dirección a lo más alto de la ciudad, el Castillo, nos encontramos con rincones muy bellos.
Al Castillo de Trujillo se podía entrar, y por un módico precio de 1,40€ podías patearte las murallas, bajar a un gran aljibe de agua y subir a la capilla que tienen en honor a la patrona del pueblo. Las vistas que se tienen son impresionantes, por ser esta época del año tienen un tono un poco ocre, pero son bonitas.
Respecto a la estancia donde está la patrona, es curioso… la tienen mirando hacia el pueblo, y si quieres que la imagen no te de el culo, tienes que echar 50 céntimos en una maquinita. CP no pudo resistir la tentación y echó la monedita, pero no pasó nada espectacular, no sonó ni música ni nada… solo la virgen hizo como la niña del exorcista y se dio la vuelta (menos mal que no sólo su cabeza… era lo que yo esperaba… buuuuuu)
Depués de tomarnos un granizado de limón en la plaza del pueblo y descansar las paticas, nos pusimos en marcha de nuevo para llegar al destino final de la ruta del día: Salamanca.
No fue complicado gracias a mi amigo el GPS encontrar el hotel y por suerte aparcamiento en la misma manzana donde estaba el hotel Eurowest Gran Confort de Salamanca. Nada mas llegar, como llegamos sobre las once y media de la noche el recepcionista del hotel nos vaciló diciendole a CP como se llamaba inmediatamente después de que él dijera que teníamos reserva. Y es que eramos los últimos que esperaban esa noche jejee.. pero se nos quedó cara de bobos. Aunque para nada como la cara que se nos quedó cuando vimos este cabezal de la cama. Apoteosis del ????? (ni idea de como catalogar el estilo de la decoración de este hotel) jajaja…
Nos bajamos a cenar partiéndonos la risa y con miedo a que esos bajorelieves tomaran vida como en la pelicula “Pactar con el Diablo” o “La Guarida”. En general el hotel guardaba el mismo inclasificable estilo decorativo, para muestra el pasillo.
El hotel estaba a un paseo del centro, unos 15 minutos aproximadamente y pudimos disfrutar de unas vistas nocturnas de Salamanca preciosas, ya que tenían iluminado el puente romano y la catedral. Nuestro objetivo era intentar encontrar un lugar donde cenar e ir al hotel a descansar de tanto pateo.
Encontramos lugar donde cenar en la calle Rua Mayor, en un restaurante Italiano que se llamaba igual que la calle. Y en él nos llevamos el gran timo del viaje, y la primera de las 3 cosas reguleras que nos pasaron. Y es que nos timaron porque nos cobraron por unas pizzas congeladas de la marca Dr. Oetker el cuádruple de lo que valen. Primero que se supone que son artesanos y jamás en la vida he visto servir en una pizzería cosas precocinadas y segundo es que ni se molestaron en cambiar el nombre que tienen de verdad esas pizzas: La especial y la de pollo. Sólo se salvaba la ensalada que estaba muy buena, pero el cabreo que se llevó sobre todo CP fue monumental, no se le pasó en todo el viaje al pobre.
Os juro de verdad que eran estas pizzas:


En fin, los salmantinos no empezaron bien, y es que yo conozco a uno que… jejeje…. Tras la cena dimos un paseo por la ciudad como aperitivo a lo que nos esperaba a la mañana siguiente. La verdad es que la plaza mayor estaba muy bonita iluminada y había mucho ambientillo en ella.
Tras la cena nos fuimos al hotel a ver si sobrevivíamos a la noche de las figuras que tomaban vida al irnos a dormir.
camino a SVQ
lavadora
Ya estoy en modo Lavadora (me quedan horas)…. Menos de 24 horas para escaparme de viaje por ahí y no volver a la rutina hasta el 22 de Agosto (día que prefiero no imaginar). La mochilita ésta me acompañará en el avión, la maletaca ya está lista, casi toda la lista tachada y con unas ganas enormes de reencontrarme con él de nuevo y achucharle….
Salir volando…
Cuenta atrás
Calendario de Viaje
El viernes 5 de Agosto salimos de Sevilla iniciando la ruta norte, que nos llevará a una primera etapa en Cáceres donde pararemos a comer y dar una vuelta. Esa misma tarde partiremos hacia Salamanca donde haremos noche en el hotel Eurowest Gran Confort. Ese día habremos hecho unos 462 km.
El sábado 6 de Agosto pasaremos el día en Salamanca, visitando la ciudad y partiendo por la tarde hacia nuestro primer destino de larga estancia, Oviedo. En total será una etapa de 354 Km, tenemos previsto llegar sobre las ocho de la tarde al hotel Libretto en Oviedo, donde permaneceremos 3 noches.
El Domingo 7 de Agosto visitaremos Oviedo y alrededores. Ese día es bastante posible que visitemos Gijón para ver a un buen amigo mio al que hace años que no veo y al que tengo que presentarle a CP. El Lunes 8 también lo pasaremos en Asturias, quizás sea el día donde visitemos la zona de los Picos de Europa. Ya el martes 9 dejaremos Oviedo para acercarnos a Santander (199 Km) y de allí tomar ruta hacia Bilbao, donde dormiremos esa noche en el NH Villa de Bilbao (108 Km).
Desde el miércoles 10 al Viernes 12 permaneceremos en Bilbao y alrededores para conocer la provincia, siendo este último día el que posiblemente
dediquemos a visitar San Sebastian (99 Km), para por la tarde partir a nuestro otro destino: Pamplona (89 Km).
El sábado 13 de Agosto amaneceremos en Pamplona y dedicaremos el día para visitar la ciudad y hacer algunas compras en la tienda de Kukuxumusu. En Pamplona nos alojaremos en el hotel Maissonnave. Por la tarde está previsto que salgamos hacia nuestro siguiente destino Zaragoza (176 Km).
El domingo 14 de Agosto estaremos visitando Zaragoza, tras haber dormido en el hotel Silken Zentro. Haremos turismo por la ciudad y seguiremos
sumando fotos a nuestro viaje. Y ya dependiendo de la hora que se nos haga o bien haremos una parada hasta Valencia (311 Km) donde dormiremos en Benimamet o bien ir de tirón hasta Elche (225 Km más).
Pero lo mas problable es que paremos en Valencia y el 15 de Agosto viajemos de Valencia a Elche y finalicemos nuestro viaje.







































































































